Mi Coach Personal
Apoyo a través de las herramientas del coaching a mujeres emprendedoras que desean un cambio en su vida laboral y personal.
viernes, 14 de agosto de 2015
jueves, 18 de junio de 2015
Las emociones que debe impedir que lo dominen en su ámbito laboral
Las emociones que debe impedir que lo dominen en su ámbito laboral
Sentir enojo, frustración, miedo, ansiedad y estrés en el trabajo es
absolutamente normal, para algunas personas es más difícil no tomarse lo que
ocurre en el entorno laboral como un tema personal. Sin embargo, reconocer los
sentimientos es la mejor forma de trabajarlos y pensar una reacción más
adecuada. Dejamos algunas recomendaciones para abordar con inteligencia
emocional algunos de los sentimientos negativos típicos en el trabajo.
Enojo
Todas las personas sienten molestia, es un sentimiento totalmente normal
que no está exento de ocurrir en el trabajo. Si esto puede llevar a actitudes
furiosas o de ira, es mejor tomarse un momento alejado para respirar y
reflexionar. Manejarlo no significa reprimirlo, tienes que actuar. ¿Qué te ha
enojado? ¿Está en tus manos controlar la situación? ¿Puedes lograr que otros
modifiquen la actitud que te molesta? Si la respuesta es sí, actúa.
Ansiedad
Las situaciones que generan ansiedad generalmente están fuera de nuestro
control, por ello generan estrés y miedo. Esta se desencadena cuando pensamos
una y otra vez en un tema sobre el que no tenemos oportunidad de acción. En
lugar de agobiarte por algo que todavía no ocurre y sobre lo que no puedes
influir, dedica tu energía en acciones positivas. Cuando te enfrentes a una situación
que te impacta de manera negativa debes tomarte un tiempo para analizar qué la
provoca, qué te hace sentir y cuál es la mejor forma de enfrentarla.
Frustración
Cuando se trabaja duro y no se obtiene el resultado esperado aparece la
frustración, que a menudo nos bloquea y nos hace pensar que todo esfuerzo es
inútil y que no hay otras soluciones posibles, y quizá lleve al abandono y
depresión. En lugar de interpretar las situaciones como fracasos, hay que
verlos como intentos y tomarse el tiempo para ver la estrategia y aprender del
error.
Decepción
No recibir una llamada de vuelta de una entrevista de trabajo, una
reunión con los jefes que te hizo ver que no tienen el mismo pensamiento o
nivel de respeto, un aumento de salario que no llega. Es fácil sentirse
decepcionado cuando las cosas no suceden, pero no sirve de mucho quedarse en
esa emoción. Analiza qué fue lo que no funcionó y decide qué harás diferente la
próxima vez.
Rechazo
Ser rechazado es una situación que puede generar cualquiera de las otras
emociones. Es doloroso y puede afectar a la autoestima y seguridad personal,
pero también pone a prueba nuestra perseverancia. Hay que mirar las cosas como
oportunidades de mejorar. Si el rechazo no se trata de una crítica
constructiva, asúmela y confróntala con respeto.
Envidia
Desear lo que otros tienen es un sentimiento negativo en el ámbito
laboral, incluso puede ser destructivo. Limitarse a sufrir por la buena suerte
de los demás sin tomar acción en mejorar nuestras propias conductas es un
sentimiento inútil. Una persona segura de sus capacidades y que tiene deseos de
superarse y crecer no sentirá envidia, observará en el otro lo positivo y lo
utilizará para ir tras sus propios objetivos.
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